La importancia de participar

En México somos capaces de hacer cosas extraordinarias. Una y otra vez. Un buen ejemplo lo encontramos en el mundial de fútbol que estamos disfrutando.

La sensación al hacer las cosas bien no tiene comparación. El triunfo sobre Alemania, cuando las estadísticas y pronósticos estaban en nuestra contra, levantó el ánimo de todo el país.

Ver a el “Chicharito” cantando el Himno Nacional con gran emoción al punto de las lágrimas, viviendo el momento, contagió y desbordó esa alegría que vemos reflejada todos los mexicanos cuando cumplimos con lo correcto, independientemente si tenemos éxito o no.

Claro que también existen actitudes que debemos cambiar, como lo ocurrido hace una semana al ser quemada una bandera de Alemania en nuestra ciudad de Tijuana. Nos vimos mal y nos vieron mal a nivel internacional.

Hay que aprender de lo bueno. Por ejemplo del video que circula en redes en el que aficionados alemanes que también están en Rusia, felicitaron a los mexicanos que se encontraban en un lugar viendo el partido. Tenemos que valorar ese tipo de detalles, esa dignidad ciudadana.

También dentro de las grandes cosas que hemos visto en este Mundial, fue la acción realizada por los aficionados japoneses, donde al finalizar el partido de su selección, sacaron bolsas para guardar toda la basura generada por ellos. Esto nos habla de sus ganas de participar y ser respetuosos, aún cuando no están en su país.

Sí, muchas veces cuando los mexicanos terminamos una fiesta o reunión, nos hacemos de la vista gorda y no participamos para dejar limpio el lugar donde convivimos.

Ejemplos sobran también en estadios, cines, parques y playas. Con esto dañamos la imagen de nuestra ciudad y le restamos de paso a la participación ciudadana.

La indiferencia es justamente uno de nuestros mayores enemigos. Que no nos preocupemos porque nuestros hijos no vayan a la escuela, no respetar las señales de tránsito o ignorar a la autoridad, por citar tres ejemplos simples, no contribuye a mejorar el ambiente de nuestra ciudad.

No sólo hay que exigir a las autoridades. Hagamos nuestra parte promoviendo el respeto, el valor de la amistad, la importancia de la guía del maestro, la solidaridad de los compañeros y el amor de los padres.

Tenemos, pues, una gran responsabilidad como mexicanos, padres de familia y ciudadanos: Participar.

Por eso debemos votar el 1 de julio, teniendo presente que participar no significa únicamente tachar la boleta electoral y limitar toda nuestra acción política al día de la elección.

Seamos un ejemplo el próximo domingo. De civilidad y participación, dándole un golpe contundente al abstencionismo.