Luego de las elecciones…

Durante los últimos días hemos tenido la oportunidad de conocer ciertas propuestas de trabajo que estará realizando el próximo gobierno federal y algunas de ellas se han caracterizado por ser acciones que anteriormente no se habían realizado en nuestro país, como lo es la asignación de los coordinadores estatales o el traslado de algunas secretarías a distintos estados de la República.

 

Ante estas propuestas, nosotros en Coparmex estamos a la espera de que cada una de ellas sea explicada de manera más amplia y así conozcamos su funcionamiento, destacando los posibles beneficios y las probables complicaciones que pudieran tener.

 

También hay otro tema distinto en esta ocasión: que por primera vez desde 1997, un partido de coalición tendrá absoluta en ambas cámaras. Esta sería la primera ocasión en 24 años en la que un Presidente de México contará con mayoría en la totalidad del Poder Legislativo.

 

Se estima que en la Cámara de Diputados, Morena y sus aliados de la coalición “Juntos Haremos Historia” (PT y PES), contará con 303 curules, frente a 140 de la coalición “Por México al Frente” (PAN, PRD y MC) y 63 de “Todos por México” (PRI, PVEM, NA).

 

Por otra parte, en el Senado la alianza “Juntos Haremos Historia” tendrá 70 espacios; el “Frente” 38 y “Todos por México”, 20.

 

Ante este momento histórico en la vida democrática de nuestro país, vuelve a adquirir relevancia el garantizar la efectividad de los contrapesos en las Cámaras del Congreso, ya que son eficaces para evitar tentaciones autoritarias de las mayorías y así garantizar la pluralidad de las voces en la representación.

 

Durante las últimas décadas hemos tenido avances significativos en la negociación de las fuerzas políticas al interior del Congreso de la Unión, y eso es algo que se debe preservar. Sin embargo, la democracia es un proceso que debe actualizarse constantemente.

 

Por ello, para fortalecer el sistema de partidos, consolidar una democracia participativa y generar mayor legitimidad a los gobiernos, es necesario realizar un cambio de fondo en la relación entre gobernantes, partidos políticos y los ciudadanos. En este tema, destacan los siguientes desafíos.

 

1.- Renovar la relación entre la ciudadanía y los partidos para que ofrezcan espacios de participación para todos los géneros, edades y grupos sociales.

 

2.- Fiscalización financiera de los procesos electorales, ya que necesitamos autoridades electorales fortalecidas y con un marco jurídico más robusto, evitando financiamiento extralegal o excesivo durante las campañas.

 

3.- Revitalización de los mecanismos de democracia directa: los referéndums, plebiscitos, iniciativas ciudadanas de ley  la revocación de mandato, han ganado terreno en todo el mundo, como instrumentos que motivan la participación ciudadana en temas específicos.

 

4.- Crear un marco jurídico para gobiernos de coalición y así buscar la continuidad de las alianzas electorales en una agenda legislativa estable.

 

5.- Instituir la segunda vuelta electoral, ya que esto puede significar gobiernos con mayor legitimidad electoral.

 

Ante la nueva conformación del poder político en México, quienes representan mayorías, los partidos minoritarios, las organizaciones de la sociedad civil y los ciudadanos en lo individual, tienen un papel fundamental en la construcción del México que queremos.