Por un #SalarioSolidario para México

El último trimestre de 2019, se confirmó que México inició una recesión económica. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la contracción de la economía mexicana de aquel año fue de 0.1 por ciento.

Más de 685 mil personas se han quedado sin empleo como consecuencia de la crisis económica que se empezó a gestar desde finales de 2019, y se recrudeció en marzo de 2020 cuando se decretó el inicio de una cuarentena que ha sido extendida en dos ocasiones, sin acompañarse de estrategias económicas para contener la crisis, y mantener a los generadores de empleo a flote.

Debido a la indiferencia del Gobierno de la República para con las empresas, y de acuerdo a la estadística del Instituto Mexicano del Seguro Social, en abril de 2020, se han perdido en el país 555 mil 247 empleos. Lo más alarmante es que si se sigue con este ritmo de pérdida estrepitosa de empleos, para finales de mayo se habrán perdido más de 1.3 millones posiciones de trabajo.

En el mismo sentido, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (Coneval), afirmó que la pobreza laboral pasará de 37.3% a 45.8%, lo que significa un incremento del 7.7 puntos porcentuales de la pobreza laboral en México. Detrás de esta caída en el empleo, el IMSS registró la baja 6 mil 889 empresas que han decidido cerrar definitivamente.

Ante este escenario, resulta urgente que, en los próximos días, el Gobierno Federal cumpla con su misión de proteger el ingreso de las familias mexicanas, a través de la aplicación del #SalarioSolidario propuesto por Coparmex, que en el mundo se conoce como salario emergente.

El #SalarioSolidario se compone por una contribución solidaria del gobierno, que complementa la aportación primordial del patrón, y en los rangos medios y  altos, de una contribución pasiva por el trabajador, de tal manera que la empresa no pierda su liquidez y pueda mantener su plantilla laboral completa.

En los niveles de bajo ingreso, de hasta 3 salarios mínimos, la aportación gubernamental y la de la empresa, serían por parte iguales, lo cual permitiría que el trabajador mantenga al 100% su ingreso.

El costo del pago de un #SalarioSolidario para los trabajadores mexicanos en la economía formal durante tres meses,  representa solo el 1.2% del PIB, es decir el 0.4% por cada período mensual. 

La medida es además justa: Por sí solos trabajadores y patrones aportan cerca de 7% del PIB por concepto de ISR, ante lo cual resulta razonable, que el Gobierno Federal deje de acumular recursos que aportan quienes participan en la economía formal, y los destine a una media de gran relevancia en la preservación del empleo y del ingresos de las familias.

Es momento que el Presidente de la República que use los ahorros propios o contrate un financiamiento a largo plazo –como se ha realizado en otros países como Alemania- para entregar a 20 millones de personas el #SalarioSolidario.  

El Ejecutivo Federal dijo que la quiebra de las empresas es cosa del cada empresario, pero salvar el empleo de millones de Mexicanos si es un asunto del Jefe de Estado y de Gobierno.

Esperamos poder reconocer en el Presidente de la República, una renovada capacidad para la rectificación. Que abandone la indiferencia ante la quiebra de las empresas y abandere la cruzada por la defensa del empleo.