‘Primero la salud’, prioriza Coparmex

Antes que las afectaciones económicas que pudiera generar la actual crisis global del coronavirus, se deben priorizar los efectos en la salud, consideró Gustavo de Hoyos Walther.

El presidente Nacional de Coparmex dijo esperar que el control de la epidemia sea rápido pues lo preocupante debe ser la solución para el virus o el descubrimiento de una vacuna, ya que el problema de fondo es el sanitario.

Una vez restablecido el tema de  la situación de salud, la parte económica también lo hará ya que con o sin epidemia lo que se debe recuperar es la salud de la confianza, aseguró, siendo ahí donde el crecimiento del país se puede centrar.

El líder empresarial agregó que a la fecha nadie sabe a ciencia cierta qué tan profunda será la afectación en términos de vidas humanas ni en términos de impacto en la economía global.

De Hoyos Walther descartó que exista una afectación económica importante en México a causa de este mal, aunque reconoció retrasos en la cadena de suministro de ciudades donde inició el brote de virus, en las cuales se sitúan productoras de insumos para ciertas industrias como la automotriz y autopartes.

“A la fecha tengo conocimiento de los retrasos que han tenido algunas cadenas de abastecimiento, pero espero que en semanas próximas mejore la situación”, apuntó.

De Hoyos Walther participó este martes en la Toma de Compromiso del Consejo Directivo de Coparmex Tijuana, que en el periodo 2020 será encabezado, una vez más, por Roberto Rosas Jiménez, como su presidente.

Identifican retrasos

Los envíos de contenedores internacionales procedentes de China han reportado retrasos debido al tema del coronavirus, inoformó Ignacio Casas Fraire, docente de la Escuela de Administración y Negocios de Cetys Universidad.

Una producción y logística deficiente por inspecciones a tripulaciones de barcos procedentes de China con destino a todo el mundo, explicó, ha generado un retraso en la llegada de materia prima e insumos a México.

Detalló que Manzanillo, Lázaro Cárdenas y Mazatlán son los principales puertos que reciben mercancía procedente del país Asiático, lo que las convierten en las entradas más afectadas en el sector comercial que, en el caso de China, sus importaciones a México ascienden a 83 mil millones de dólares.

En marzo será cuando las afectaciones sean notorias, apuntó el académico, debido a la inexistencia de proveedores alternativos que sustituyan las cadenas globales de valor de las que depende principalmente el sector manufacturero.

Casas Fraire coincidió con el presidente de Coparmex Nacional, al considerar que los sectores más afectados a la fecha son el automotriz y el de perecederos.

Fuente: El Imparcial