Columna

Un informe alejado de la realidad

Por Roberto Rosas Jiménez

El pasado 1 de septiembre, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, tuvo la oportunidad de presentar su segundo informe de gobierno. Un evento que si bien, se presenta en un ambiente distinto a causa de la pandemia, también ocasiona cierto conflicto al escuchar que el Ejecutivo Federal está observando un panorama distinto al que observamos la mayoría de la población en México.

De inicio, es importante tener presente que México ya superó el escenario catastrófico que estimaban las autoridades federales. El 4 de junio del presente año, el subsecretario Hugo López Gatell mencionaba que un pésimo escenario sería alcanzar las 60 mil muertes por Covid-19; sin embargo, el 22 de agosto alcanzamos esta cifra. Ante esto, México es el cuarto país con más defunciones en el mundo y el gobierno federal se ha negado a promover el uso del cubrebocas, incluso el mismo presidente López Obrador ha optado por no utilizarlo.

Tomando esto en cuenta, México es uno de los países que menos recursos ha dedicado a amortiguar los impactos económicos y sociales de la pandemia. Esto ha generado 1,117,584 empleos formales perdidos; el 30% de las familias reportan que al menos, algún miembro de su familia perdió su fuente de ingresos durante la pandemia. El PIB cayó -18.7% durante el segundo trimestre del 2020 y el CONEVAL calcula que 15 millones de personas se sumaron a la pobreza laboral a consecuencia del Covid-19.

A causa de la pandemia, tendremos dos años consecutivos de decrecimiento económico, hecho que no ocurría desde la gran depresión de 1930. El presidente habla de que estamos teniendo una pronta recuperación económica, mientras que las tres principales calificadoras del mundo redujeron la calificación de la deuda soberana de México entre marzo y abril, debido a que se cuenta con una economía interna débil y con una confianza del sector privado deteriorada. Pero no sólo han sido las calificadoras, el mismo Secretario de Hacienda mencionó que México tendrá que lidiar con la crisis sanitaria y económica durante el 2021, pronosticando un panorama desalentador.

Es importante resaltar que desde que inició la actual administración, la inversión se ha deteriorado: La inversión fija bruta, que mide la confianza y expectativas que se tiene del país, lleva 16 meses consecutivos con caídas anuales. La confianza empresarial que mide el INEGI en cuanto a manufactura y comercio, lleva 10 meses consecutivos en niveles pesimistas, excepto por la construcción, que lleva 22 meses. Con esto, México salió de la lista de los 25 países para atraer inversión extranjera directa de AT Kearney.

Sin embargo, celebramos el aumento al salario mínimo que permitió superar la línea de bienestar individual y también el consenso de trabajadores, gobierno y patrones, para reformar el sistema pensionario de México; ambas acciones que Coparmex ha promovido durante los últimos años  para mejorar las condiciones de nuestros trabajadores.

Sin duda, el gobierno federal todavía tiene mucho trabajo por hacer, tanto en los ya mencionados como en seguridad pública o en la lucha contra la corrupción.

Esperamos que en próximos informes se demuestre que se ha pasado del discurso a las acciones, donde tengamos un mensaje con resultados y cifras, y no sólo argumentos que nos demuestran la realidad de un México distinto al que vivimos actualmente.

Un informe alejado de la realidad – Infobaja de BC